
La vida está llena de obligaciones que contraemos irremediablemente. Con los demás, con el trabajo, etc.
La vida prefiere el placer a cada momento.
Las obligaciones que adquirimos no suelen ser plancenteras. Por ello, de manera natural, preferimos anteponer otras cosas a las obligaciones.
La vida quiere el placer ahora. El placer del ahora es en un cierto grado una consecuencia de lo que hemos hecho en el pasado.
Las obligaciones del ahora nos pueden reportar placer en el futuro. Por lo que son un placer de efectos retardados, pero placer en definitiva.
Si le ponemos voluntad, podemos sentir ahora el placer que nos reportará la obligación en el futuro.
Cuando tengamos que hacer algo que nos apetezca, digámonos:
- La vida está llena de obligaciones contraídas como ésta.
- La obligación de ahora puede ser placer en el futuro.
- Me siento vivo y fuerte, aun estando icómodo, por estar cumpliendo con una obligación en lugar de estar buscando el placer.
- Siento ahora el placer que me proporcionará la obligación en un futuro.